Una patada a la viralidad

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Estos últimos meses se han acontecido una serie de hechos que han levantado un gran debate popular. Lo curioso de estos hechos es que hacen resurgir la moralidad y los valores internos de cada uno para mostrarse en  público.

Y aquí amigos es donde me veo totalmente sorprendido. Puesto que creo que en los últimos años se han distorsionado los valores universales que nos hacían humanos. Se han distorsionado tanto, que han convirtiendo la moral en una moda social.



Una moda manejada por unos pocos que a base de utilizar la palabra “concienciar” cultivan una falsa moral muy lejana a lo que necesitamos. Una moda que abuchea y querella a todo aquel que piense diferente. Una moda fácil de seguir por FaceBook o Twitter, pero difícil  de compaginar con la vida real.

Es hora de poner las cartas sobre la mesa y valorar los diferentes actos y hechos que han hecho saltar las alarmas populares.



El primero de ellos es la conocida, o mejor dicho, conocidísima patada que dio un hombre a una mujer en Barcelona. Una patada sin justificación, una patada sin sentido,  una patada que avergüenza al ser humano, una patada digna de un castigo ejemplar para el agresor. Pero hasta ahí y nada más.

Porque las barbaridades que se han leído y se han escuchado por los diferentes medios de comunicación rozan lo absurdo e inverosímil. Y digo esto porque el mayor problema al que nos enfrentamos sobre este asunto es la mesura a la hora de calificar el hecho.

Sin duda el vídeo de la patada ha sido viralizado por toda la red y creo que no existe habitante español que no hay visto ese acto en algún ordenador o smartphone. Por si acaso habéis estado en la luna de vacaciones os dejo el susodicho vídeo a continuación:


Haciendo una suma rápida de visualizaciones de las diferentes fuentes de video (Youtube, Facebook, periódicos digitales, etc) suman más de 2 millones de reproducciones. A las que habría que sumar las reproducciones del video traspasado por medio de Whatsapp.

¿Por qué pienso que se ha viralizado tan rápido por la red? Por dos razones. Porque todo aquello que esté en formato video es mucho más morboso que cualquier otro acto que no se haya grabado de ninguna manera. Y también porque ahora la moda social dice que hay que castigar solo la violencia hacia la mujer. Como si el resto de violencia fuera natural y consentida.

El castigo para el joven puede llegar hasta 5 años de cárcel. Para mí, un castigo desmedido y poco acorde con el mundo que nos rodea.


Antes de plasmar estos pensamientos en este blog, los había compartido con mis círculos cercanos y no tan cercanos. Obteniendo reproches y desprecios hacia mi moralidad, que rápidamente los calmaba dando las siguientes razones:

Mientras España se aburría de ver un vídeo de una patada en internet, uno de los mayores asesinos y terroristas fue localizado en Venezuela. Hablo del condenado y juzgado legalmente  a cumplir 3129 años de cárcel por la muerte de 25 personas De Juana Chaos.



Si quizás esta noticia se hubiera hecho igual de viral que la famosa patada se podría haber localizado a un asesino condenado. Pero amigos, esto no vende. Las muertes no están grabadas en video y aunque hay mujeres entre sus víctimas no se sabe quiénes son y que dejaron atrás o quizás entonces la moda de condenar la violencia hacia la mujer no se llevaba.

Y siguiendo por ahí llegamos al segundo acto ocurrido que me ha hecho ver que no todos estamos construidos con la misma moral.

Las alarmas saltaron por un tweet del cuerpo de la Guardia Civil. En el que equiparaba la violencia masculina y la femenina.  Un simple acto que a movilizado a partidos políticos y asociaciones con el fin de retirar ese tweet y al responsable de el mismo.



Pero amigos los mismos que critican y condenan a la hoguera este mensaje, segundos después se les llena la boca con la palabra "igualdad".



Y es que bajo mi entender, lo preocupante es que la gente critica y condena a aquellos que luchan por eliminar la violencia. Y que lo hacen de la mejor manera posible. Que no es otra que eliminar cualquier barrera o diferencia ya sea de sexo, raza o religión. Y para mi el mensaje es claro:

Violencia es violencia, independientemente del hecho o persona que la motive.

Y si el ser humano no es capaz de ponerse de acuerdo para una cosa a mi parecer tan simple. ¿Cómo vamos a inculcar valores de respeto igualitario a las generaciones venideras?

¿Queremos inculcar la moral a base de castigo? o por el contrario ¿luchando y perfilando derechos igualitarios que no creen diferencias de ningún tipo?



Para mi la respuesta es clara. Aunque desgraciadamente observo que otras personas opinan muy diferente al condenar un tweet en el que se iguala al hombre con la mujer.

Ahora bien, este tema es un tema caliente. Del que a muchos niveles no se habla por miedo a la marginación, o al boicot si se trata de un medio especializado. Pero es hora de decir que la sociedad aun no está preparada para valorar la violencia de manera correcta ¿Creéis que me equivoco? Mirar el siguiente video...


¿Por qué una violencia causa temor, preocupación y empatía hacia la victima? y la otra sin embargo, risas, burlas y vergüenza ajena.

Desgraciadamente esta es la sociedad de la que os hablaba al principio del articulo. Una sociedad con los valores distorsionados por la moda. Una moda de ser guay al condenar la violencia hacia una mujer, pero no al condenarla de igual manera cuando se trata de un hombre. Una moda de no decir lo que uno piensa, porque no es lo que piensa la mayoría. Una moda que oculta tras la guerra de sexos el problema real (en este caso la violencia). Una moda de difundir nuestros pensamientos dando a "me gusta" a fotos de mujeres maltratadas en Facebook que condenan la violencia machista. Una moda de valores y postureo que no nos hace ningún favor.



Sin duda este articulo tendrá un gran número de criticas, puesto que los valores que están de moda abundan por doquier y sus seguidores fanáticos también. Pero si rascamos en el fondo de la cuestión, la violencia de genero es un problema porque hay violencia, no por el genero.

Durante estos años se ha hablado de crisis económica, pero lamentablemente nos enfrentamos a una crisis de valores y de moral. Y sinceramente ahora más que nunca necesitamos de los valores de verdad, de los que no pasan de moda.

No a la violencia y No a la Discriminación

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